Fatiga por compasión en veterinaria

Fatiga por compasión en veterinaria

Curiosidades

Seguro que más de una vez, al hablar sobre tu trabajo, has escuchado comentarios como «¡Qué bonito!». Y sí, el trabajo en veterinaria es bonito y muy gratificante. Sin embargo, también tiene una cara B que muchos desconocen. Es en ese lado donde se encuentran los efectos derivados de una profesión que implica no solo formación y profesionalidad, sino que una buena carga emocional también está presente. Por ello, queremos hablaros de la fatiga por compasión en veterinaria.

¿Qué es la fatiga por compasión?

El concepto de fatiga por compasión se acuñó en el año 1992 de la mano de Joinson. Hacía relación a un síndrome que se observaba en el personal de enfermería que se encargaba de atender a pacientes con enfermedades que suponían una amenaza potencial para sus vidas.

La fatiga por compasión es una forma de estrés que se presenta cuando la capacidad emocional de un profesional sanitario (sector donde más se da), queda desbordada para hacer frente a un compromiso empático con el paciente y su sufrimiento.

Qué es la Fatiga por compasión en veterinaria

Fatiga por compasión en veterinaria

La fatiga por compasión en veterinaria supone un tipo grave de angustia emocional que puede (y suele) afectar a los técnicos veterinarios, enfermeros veterinarios y veterinarios en general.

Suele ser el resultado de un proceso acumulativo y es considerado un tipo de burnout.

En esta profesión es realmente difícil ser «impermeable» a ciertas situaciones:

  • Las muertes de los animales a pesar de los esfuerzos.
  • Al cuidado prolongado de animales con enfermedades incurables o crónicas.
  • A la desesperación de los propietarios por no poder hacer frente a los gastos económicos de los tratamientos de sus mascotas.
  • Al apoyo emocional que se le da a las familias durante las fases terminales o las eutanasias.

Además, es muy habitual crear vínculos especiales con la mayoría de los pacientes.

Si a eso se le suma una carga de trabajo muy elevada o el no saber decir «No» en la profesión y la presión por no querer fallar al animal y su familia, todo está servido para sufrir fatiga por compasión en veterinaria.

¿Qué causa la fatiga por compasión en veterinaria?

Los factores que puede conducir a la fatiga por compasión en veterinaria, se pueden englobar dentro de dos grupos. Por un lado, estarían los que son inherentes a la personalidad del profesional. Por otro, los que hacen referencia a la propia profesión.

Causas de la fatiga por compasión en veterinaria

Dentro de lo que concierne al profesional veterinario, las causas que podrían propiciar el desarrollo de fatiga por compasión, serían:

  • Un mal autocuidado. Aquí estaríamos hablando de mala alimentación o falta de sueño.
  • Trastornos psicológicos existentes.
  • Traumas previos.
  • Aislamiento.
  • Altos niveles de empatía.
  • Ser una Persona Altamente Sensible.
  • Falta de apoyo emocional.
  • Incapacidad para gestionar el estrés.

Por su parte, dentro de los factores de la profesión, estarían:

  • El grado de exposición a factores traumáticos y/o estresantes a lo largo del tiempo.
  • Conflictos éticos y morales.
  • Falta de satisfacción y reconocimiento en el trabajo.

Síntomas de la fatiga por compasión

Las señales que pueden indicar que un profesional sufre fatiga por compasión en veterinaria son muchas. ¿Te suena alguna de ellas?

  • Dificultad para conciliar el sueño o, por el contrario, dormir demasiado.
  • Estado continuo de agotamiento, tanto físico como mental.
  • Sentimiento de impotencia y dificultad para afrontar la vida cotidiana.
  • Desilusión.
  • Disociación en el trabajo. Tu cuerpo está en el centro veterinario, pero funcionas de manera automática, pues tu mente está en otro lado.
  • Aislamiento. Dejas de tener contacto social. En muchos casos, esto viene derivado de pensar que nadie entiende tu situación, por lo que es mejor no contarlo.
  • Entumecimiento emocional. Cuesta expresar los sentimientos o definir lo que te pasa.

Todo ello puede desembocar en trastornos psicológicos muy graves, como la depresión y el estrés postraumático.

La fatiga por compasión en veterinaria no solo te impedirá disfrutar de tu profesión, sino también de tu vida fuera de ella. ¿Vas a dejar que te domine? No dudes en buscar ayuda para que eso no suceda.